eSIM, roaming o tarjeta SIM local
Cuando viajas al extranjero tienes tres formas prácticas de estar conectado: hacer roaming con tu operador, comprar una tarjeta SIM local en tu destino o instalar una eSIM de viaje. Cada una tiene sus pros y sus contras.
Roaming con tu operador
No haces nada: tu móvil sigue usando tu plan en el extranjero. Es la opción más fácil, pero el coste depende totalmente de tu operador. Algunos incluyen ciertos países en tu plan, otros venden bonos diarios y otros cobran cada megabyte.
Consulta antes de viajar las tarifas de roaming de tu operador para tu destino, para que la factura no sea una sorpresa.
Comprar una tarjeta SIM local
Una SIM de un operador local te da tarifas locales y, a veces, un número de teléfono local. Tienes que buscar una tienda o un quiosco al aterrizar y, en muchos países, mostrar el pasaporte para registrar la tarjeta.
Si tu móvil solo tiene una ranura SIM, al quitar tu propia SIM también dejarás de recibir llamadas y mensajes en tu número habitual.
Instalar una eSIM de viaje
Compras un plan de datos para tu destino antes de viajar y lo instalas en tu móvil. Convive con tu SIM habitual, así que tu número sigue funcionando para llamadas y mensajes mientras tus datos móviles van por el plan de viaje.
El precio queda fijado al comprarlo. Los planes de Voyafi son solo de datos y no te dan un número de teléfono local.
Cuál elegir
El roaming conviene si tu operador ya incluye tu destino en tu plan.
Una SIM local conviene para una estancia larga en la que necesitas un número local.
Una eSIM de viaje conviene si quieres datos desde que aterrizas, un precio que conoces de antemano y tu propio número funcionando.